No merecía menos una semifinal de Copa entre Real Madrid y Barcelona, que han dejado para la videoteca un fantástico y competido choque que deja la eliminatoria abierta para el partido de vuelta en el Camp Nou, donde los culés partirán con la ventaja del gol de Cesc a domicilio. El Madrid, de nuevo al más alto nivel, consiguió igualar la contienda con un tanto de un majestuoso Varane.

 

Varane fue uno de los mejores partidos en el primer partido de semifinales. Foto: www.realmadrid.com

Varane fue uno de los mejores partidos en el primer partido de semifinales. Foto: www.realmadrid.com

Son muchos los argumentos que han hecho de este partido uno de los mejores clásicos de los últimos tiempos. Más que enterradas las rencillas del pasado reciente, ambos equipos se entregaron al fútbol y destaparon sus mejores esencias en 90 minutos de puro espectáculo. A pesar de lo corto del resultado, el Bernabéu vibró con una multitud de ocasiones en ambos bandos y un ritmo incontrolable.

 

 

Aunque todas cámaras siguieron a Messi y Cristiano Ronaldo, las individuales de las dos figuras mundiales quedaron, por una vez, en un segundo plano. A la portada saltaron hombres como Varane, que se ha encumbrado con un partido perfecto que abrochó con su gol de cabeza a diez minutos del final. Además del francés, por el lado madridista brillaron Özil, delicioso en la elaboración del juego, y Diego López, que, salvo un error puntual, rayó a gran altura en su regreso al Bernabéu.

Enfrente, en el Barça de Roura la réplica a Varane la dio Piqué, fino al corte en los rápidos contragolpes del Madrid. En ataque, con Messi bien controlado por la defensa blanca, Cesc llevó el peligro que le brindaron Xavi e Iniesta desde la zona de creación azulgrana. Fábregas fue el encargado de abrir el marcador y anotar un importante gol que podría resultar providencial para la eliminatoria.

 

 

Arrancó con fuerza el Real Madrid, que intentó sorprender al Barcelona de inicio con las líneas adelantadas y la presión alta. No tardó, de hecho, ni un minuto en lanzar a puerta, por medio de Cristiano Ronaldo, que estrelló su primera falta directa sobre Pinto. El portero ‘copero’ del Barcelona tuvo bastante trabajo en los primeros minutos y tuvo que sacar un guante para evitar que un centro de Essien desviado por Alba se colara en sus redes.

El Madrid impuso su ritmo al partido y llegó con claridad al área rival, con Xabi Alonso ejerciendo de mariscal en el centro del campo y Benzema buscando el tanto, que rozó con una volea al filo de la media hora.

 

 

El Barça, sin embargo, no se limitó a defender y tuvo las oportunidades más claras del primer tiempo. Aunque le costó amoldarse al frenético ritmo del Madrid, Xavi tuvo en sus botas el primer gol con un disparo de falta al larguero y disparó minutos después a puerta vacía tras una errática cesión de Carvalho que pudo costarle caro al Madrid. Pero ahí estaba Varane para poner la primera pica en su excelente hoja de servicios de esta noche.

 

 

A pesar del arreón final del Madrid en la recta final de la primera parte, el partido se fue al descanso sin goles y regresó a la misma velocidad, con un disparo alto de Benzema y, esta vez sí, con el primer gol de partido, obra de Cesc. El de Arenys de Mar recibió un pase de Messi, que recogió un despeje de Callejón, y batió con un disparo cruzado a Diego López en el minuto 50.

 

Fábregas pudo ampliar la ventaja cinco minutos después, pero apareció Varane para meter un pie limpio y providencial para el devenir de su equipo. Le entraron las prisas al Real Madrid, que se lanzó a por el empate, el cual rozó Cristiano con un remate de cabeza picado en el segundo palo, pero descuidó el control del partido. El Barça, más cómodo con el paso de los minutos y con el viento a favor, se hizo con el balón.

 

Tanto Cesc como Pedro tuvieron ocasión de ampliar el resultado, pero sus disparos no encontraron puerta. Messi entró más en juego en la recta final del partido, pero estuvo bien controlado por Varane, que todavía tendría tiempo de poner una guinda a su mejor partido como merengue con un cabezazo que deja la eliminatoria abierta para la vuelta. Özil puso un gran balón al área y el central francés colocó el balón en el fondo de la portería.

 

 

Restaban diez minutos de partido y el fútbol no dejó de brotar de las botas de los 22 futbolistas. Pero, por el acierto de Diego López y la falta de puntería madridista el marcador no cambió sus dígitos y cerró con el 1-1 final.

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