1 contra 11 el Real Murcia fue mejor que el Villarreal. Tras la autoexpulsión de Matilla el Murcia sufrió para mantener el 1-0 conseguido por Kike, pero en el Super Descuento un ex canterano murcianista antotó el empate.

 Acciari defiende un Córner con todo. Foto: Victor López

3000 aficionado del Villarreal inundaban de color amarillo las gradas de Nueva Condomina. Y es que la movilización de las peñas del Villarreal fue todo un éxito para el Submarino. 60 autobuses partieron de tierras castellonenses en dirección a Murcia. Parecía que el Villarreal jugaba en casa. Por 2 horas la Nueva Condomina se convirtió en el Madrigal. Sobre todo porque los 3000 aficionados amarillos eran en conjunto más ruidosos que los 5000 murcianistas.

 

Dos equipos distanciados en la tabla y con objetivos muy diferentes. El Villarreal llegaba a Murcia en busca de mantener esa segunda plaza que le daría el ascenso Directo, mientras que los de Onésimo modificaron el objetivo, para volver a pelear por eludir el descenso.

 

El encuentro comenzó con las dos formaciones muy estáticas. Dos dibujos muy diferenciados pero con la misma idea sobre el verde. Al los equipos de Marcelino García Toral les gusta tener el el balón y el Villarreal no es una excepción, mientras que el Real Murcia pareció recordar aquello del gusto por el fútbol, y aunque a veces volvía al juego directo y pase largo, los aficionados murcianistas vieron sobre el terreno de juego a un Real Murcia diferente. Y todo esto sumado hacía que hubiese una pelea incansable por el dominio del balón.

 

El Villarreal avisaba con alguna ocasión a partir del minuto 10 de partido, pero era sólo un espejismo, ya que no conseguía inquietar la portería de Javi Jimenez. El Real Murcia se estaba encontrando muy cómodo. Matilla estaba teniendo mayor protagonismo debido a que Onésimo, por fin, decidió colocarlo 10 metros más cerca de la portería contraria, dándole mayor peso dentro del equipo y reduciendo sus labores defensivas, y éso el jugador grana lo agradece y lo devuelve en forma de fútbol. Por eso Onésimo decidió colocar a Toribio y Acciari, dos mediocentro defensivos para hacer el trabajo del pichichi del Real Murcia.

 

El Real Murcia avisaba con una contra perfecta en la que Kike no pudo materializar un mano a mano con Juan Carlos, y con otra jugada de libro en la que Saul tras un bonito pase de Albiol no conseguía conectar con el de Montilla del Palancar. Ocasiones que hicieron despertar a la afición murcianista de Nueva Condomina. No en vano el primer disparo del Villarreal entre los tres palos fue en el minuto 41 de la primera parte, junto con una jugada de Gerard Moreno terminando ambas en las manos de Javi Jimenez. Hasta que el minuto 45, ya en el descuento Saul se inventó un disparo desde la frontal que se estrelló en el largero y el Rechace lo aprovechó Kike García para, de Cabeza y con suspense, anotar el primero para el Real Murcia. Justo cuando más duele, cuando la primera parte estaba agonizando.

 

Tras la reanudación el partido cambió completamente. En un barullo en tierra de nadie Matilla agredió voluntariamente a un jugador del Villarreal, autoexpulsándose de forma clara y dejando a su equipo en inferioridad. El Murcia perdía a su mejor jugador, a su Pichichi. A un jugador que por cosas como ésta no está jugando en primera división. Un horizonte nuevo se vislumbraba en Nueva Condomina con el Real Murcia en inferioridad y un Villarreal volcado. Marcelino tocó dos piezas y Onésimo nuevamente obligado por la lesión de Emilio tiró de Nafti para reforzar el centro del campo y darle mayor rigor defensivo.

 

El Villarreal llegaba cada vez más, pero el orden defensivo del Real Murcia convertía a la zaga pimentonera en un muro difícil de salvar. Y más complicado para los de Marcelino cuando en dos contras del Real Murcia los de Onésimo demostraban que el partido no estaba muerto en ataque para ellos.

 

Pero quedaba mucho partido por delante. más de 25 minutos. El Villarreal jugaba todo el tiempo en campo contrario. Onésimo apostó por Sutil en sustitución de Saul. Pero Acciari se convertía en el Mariscal del Real Murcia. La experiencia del argentino en partidos como el que se había convertido éste dió alas a un Real Murcia que defendía con uñas y dientes el gol de Kike.

 

Llegaba el desccuento ya con Cristian García en el campo y el Villarreal acosaba la portería grana pero los de Onésimo, con el cuchillo entre los dientes defendían cada ataque, cada córner del submarino con uñas y dientes. Y con 4:43 sobre el tiempo reglamentario, de los 6 que añadió el colegiado, el Villarreal anotó de cabeza el gol del empate. Y precisamente un ex jugador de la Cantera Grana: Triguero, que salió desdeel banquillo la segunda mitad. Duro castigo para un Real Murcia que se había se aferraba a los 3 puntos vitales y que fue mejor 11 contra 11 que el rival.

 

Con éste empate en casa el Real Murcia suma un punto que no le vale para poner tierra de por medio con el descenso. Y visto lo visto en el campo, aunque no debe ser así, por las ciercustancias del partido, por salvar un punto con 10, por darlo todo ante un rival que el año próximo estará en primera, éste punto sabe a derrota.

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