Habla la afición, por Pablo Sáiz. Una vez más se nos fue de las manos una gran ocasión para habernos quedado algo más tranquilos en la clasificación. El tanto de Ruso, “salvó”, mínimamente los muebles.

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Afición del Real Murcia

Como puede ser posible, que teniendo una grandísima ocasión para haber podido salir del pozo donde nos encontramos, no hayamos podido dar con la tecla real, para tocar esa melodía, que nos haga respirar un poco más hondo en esta penosa Liga Adelante en la cual, estamos embarcados.

No, no digo que nuestro equipo sea penoso, barrio bajero, inútil, deficiente y demás calificativos contrarios a lo adecuado, a lo que debería ser el equipo. No. El equipo es el que es, eso lo tenemos que tener más claro que el agua. Es un equipo que empezó hinchándose como un globo, pero que paulatinamente se ha ido desinflando, como si la presión de estar en cotas altas, le hubiera provocado un bajón más que significativo, llevándole a morar en una zonas calientes y nada atractivas, para un equipo que se debería de jugar temporada tras temporada, la suerte en los puestos de play off, o de ascenso, si me apuráis.

Pero lo cierto, es que la permanencia de la temporada 2012/2013 está costando demasiado. Tiene un precio muy alto. Y a pesar de los baches que el equipo está padeciendo, oh milagro, que la diferencia de puntos con los inmediatos equipos que nos preceden, no es demasiada distante. ¿Será que la diosa fortuna nos querrá dar una oportunidad más ante el Guadalajara, para que de una vez por todas saquemos este pesado lastre del pozo, y nos arrimemos más y más a la orilla de la salvación?

En cualquier caso, el equipo tiene y debe de reaccionar. Ya no queda nada. La liga ya es un suspiro. Y si queremos seguir con vida un año más en esta división, hay que dar un empujón más fuerte y más sentido a nuestras ganas y a nuestras ilusiones.

He leído por ahí en prensa, que nuestros aficionados ya van quitándose esa ilusión por la salvación del Real Murcia. Digo yo, ¿será eso posible? Una afición que es real como el equipo, que es ferviente, fiel, grandiosa, y es que pudiera dedicar cientos y cientos de páginas a describir una afición tan señorial como la nuestra, la pimentonera, esa que nunca se rinde, que nunca hace de una gota de agua un mar. Es verdad que casos aislados haberlos haílos. Gente que ya no cree ni el equipo ni siquiera en la entidad, y están en su derecho, faltaría más. Pero creo que la palabra afición supone algo más que asistir a un partido de fútbol, u ondear una bandera y vestir una camiseta sólo cuando el equipo gana.

Para nada. Afición es comulgar con el equipo en las duras y en las maduras, aunque cueste. Afición es sentir con ardor a un equipo, independientemente donde se encuentre, y en qué categoría juegue. Afición es lucir con orgullo nuestros emblemas, sin miedo al qué dirán. Afición es poner la voz propia, al servicio de alentar y motivar los ánimos. Afición es no rendirse nunca, pese a que las aguas bajen cada vez más turbulentas. En definitiva, AFICIÓN, sois todos vosotros. Sois todos aquellos que me leéis, aquellos que siempre hablan del Real Murcia con ilusión y esperanza. Aquellos que no pierden la compostura ni se abandonan al pesimismo fácil.

Somos una afición de Primera en una categoría que no nos corresponde. El Real Murcia necesita sentir de ese revuelo general grana, de esas ganas de demostrar que el empate ante el Sabadell no fue un paso totalmente perdido, y que la próxima jornada, ante el Guadalajara, la afición tiene que volver a confiar en su equipo, en su Real Murcia, porque si estamos todos al 100% con él, desde luego nuestro devenir no puede ser la Segunda B. ¡Coño!, lo volví a mencionar. Que quede entre nosotros, el Real Murcia se va SALVAR.

Un abrazo general amigos pimentoneros y….

¡¡¡AÚPA EL REAL MURCIA!!!

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