No pudo ser. Lo tuvimos muy cerca, si Saúl hubiera marcado ese penalti, pero no vale hacer leña del árbol caído. No hay nada que reprochar a 11 jugadores que se dejaron la piel por un sueño, pero ya habrá más oportunidades seguro.

Kike García

Kike García se lamenta tras fallar una ocasión

Córdoba nos quitó con dos zarpazos, del sueño de pasar de ronda para jugarnos el ascenso a Primera con la UD Las Palmas. Un partido que pudo tener dos caras diferentes, si la suerte nos hubiera acompañado, pero no fue el día ni la tarde para ello. El caso es que no vale entristecernos por no haber conseguido el segundo objetivo posible, ya que el primordial, el que realmente nos interesaba era el de permanecer en la categoría de plata.

No podemos criticar a unos jugadores que se han dejado la piel, literalmente hablando, en cada partido, sabiendo incluso que los problemas económicos eran acuciantes. Han sido unos jugadores muy profesionales que se han encargado de hacernos soñar gratis, sin apenas proponérselo, ya que el milagro de haber entrado en el grupo de los 6 primeros equipos de Segunda no ha sido ni mucho menos de casualidad.

Lo tuvimos cerca, pero para mí, ya ha sido un sueño comprobar que un equipo cuya base presupuestaria era precaria, ha permitido convertir a un grupo de jugadores que luchaban por aguantar la categoría en un grupo de héroes que han dejado un muy buen sabor de boca en nuestros paladares, sin nada que objetar, ya que no sería nada justo centrarnos en que podíamos haber conseguido algo más si los jugadores hubieran estado más finos de cara a portería. La suerte es la suerte, y la nuestra este año ha sido la justa y necesaria, porque es verdad que hemos tenido la oportunidad de recuperar el tiempo perdido en una categoría que no merecíamos perder, un oportunidad de oro que es complicada de repetir, pero que ni mucho menos es imposible de lograr.

Yo estoy orgulloso de ser de un equipo como este, que no necesita de grandes cifras para hacerse notar, ni de grandes nombres para estar en el panorama nacional e internacional con letras grandes, ya que con poco hemos hecho algo superior.

Llevar estos colores y sentirlos como algo propio es una sensación que solo se alcanza si se siente de corazón, con profundidad, con pasión, ya que es un sentimiento que se hace colectivo, que se embarca en multitud de corazones que exponen su afición por un equipo humilde, sin complejos, que lucha por su afición y cuya afición le sabe corresponder con su cariño y su calor, ese que no cesa en cada rincón de Nueva Condomina y que volverá a repetirse en Segunda División, sí, pero con aires renovados y con la energía y fuerza necesaria para lograr el salto a PRIMERA.

SOMOS UNA UNIÓN, UN EQUIPO, UN SOLO CORAZÓN

COMO NO TE VOY A QUERER, SI EN MI CORAZÓN ESTÁS Y EN MI VIDA TAMBIÉN

¡¡¡AÚPA REAL MURCIA!!

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